Monorcos que se sentaron
a repartir vanidades
con caretas de piedades
el concilio decretaron
mediocrizantes hablaron
y la murga se lanzó
a más de un gil le cabió
la exagerada pelusa
la movediza y difusa
cuando el agua no corrió.
Aquí hay n décimas (siendo n algún número de los que usamos para contar: 1, 2, 3,...n...) espinelas de mi autoría, algunas y aclarado como corresponde, en colaboración. Ellas están escritas en el campo de la ficción. Son bienvenidos y bienidos. Gracias por la lectura , lo que se les cante decir y/o cliquear. Pablo Jofré (Todos los derechos reservados, los izquierdos van por orden de llegada)