martes, 30 de octubre de 2012

"Arranca por la izquierda el genio de fútbol mundial..."




Él sólo, puedo decir,

se banca cualquier archivo.

A su gesto corrosivo

no lo van a persuadir

¿qué le van a discutir

los que la tienen adentro?

Si desborda, manda el centro

y ya está pa' cabecear

su mirada singular

juega siempre de epicentro.



lunes, 29 de octubre de 2012

"Reflexivo, simétrico y transitivo"






Lo que te cuesta dormir

la sortija en el apuro

un abrazo un día duro

lo que queda por vivir

lo que quieras compartir

un buen apretón de manos

seis mil millones de hermanos

destellos en tu cabeza

lo que tendrás de nobleza

justito ante los gusanos.



domingo, 28 de octubre de 2012

"Amor cito"




Las ofertas duran mucho

más menos que lo esperado.

Si en alza lo acobardado

no detienen su serrucho.

Y se gastan los cuartuchos

en algún amanecer.

Es que el hombre y la mujer

minimalizan al Sade

sometiendo soledades

a sus formas de querer.



"Valores a depositar"




Hoy miramos con desdén

a un San Martín muy usado

pues Roca lo ha suplantado

en la compra de almacén.

Y si hablamos de tefrén

(Allende lo Monetario)

también reina solitario

lo imperioso que conquista

la Patria Grande que insista

en su tópico calvario.



"Una maza"





El cortafierro mató

su pulso más artesano

le temblaba ya la mano

pensaba en lo que pasó.

Pero su gola cantó

y otra vez creó su vida

volteando la renegrida

vieja hoja del cuaderno

que algo dice de lo tierno

que hoy tiene así de cabida.



"Bicho de ciudad"





En una casa nació

se crió en departamento

tuvo en campo su cemento

cuando un poco se murió

la urbe le acribilló

en el cuore unas neuronas

se escabió con sus hormonas,

meditó sobre lo eterno,

compró su gueto fraterno

y hoy camina en estas zonas.



"Yo soy"





"¡De Racing!" grité, pichón

y bauticé mi albedrío

me pinté entre el piberío

como el cielo al corazón

entonando la pasión

por la que cambia mi jeta

el amor en camiseta


que sin tuercas pone pernos

de lealtad y de tafeta.



"Algo valgo"





A que hay algo más allá,

yo te apuesto lo que valgo.

Es que tengo tantos algos

de cuando anduve otro atrás,

que me trajeron acá

pa' que te cuente la historia

(sutileza inquisitoria

pa' diezmar tu billetera

justificando tu hoguera

y mi gloria promisoria).



"¡Momito querido!"





Ya no puede la gran red

romper menos las pelotas

ni esconder las palabrotas

puedo yo, dispense usted.

Marchamos a la merced

de esta murga sideral

al pasito "natural"

"click" al aire, "off" a tierra,

donde cada cual se encierra

en su Propio Carnaval.



"Only fans"





De todas nuestras ofertas

que el status nos impone

hay una con ovaciones

y con pequeňos alertas

las demás están cubiertas

del cogote hasta la pata

pero ninguna la empata

y se regala primera,

para desnuda vidriera:

la cara es la más barata.



"Vanidad"





Caminando la ciudad

por su lado sub-urbano

me pegué frente con mano

y enfrenté a la vanidad.

Mina que con su amistad

refutó toda mi ciencia

con la eficiente paciencia

de percanta decidida

a mostrarme lo suicida

que es nombrarla pertenencia.




"Cosas del viento"


Mi viejo no resignó

ciertas cosas de la vida.

Su espalda tan dolorida

de los nueve laburó.

Tomando mate explotó

salpicándome (su cuore)

pa' que un recuerdo atesore

que fumó su amansadora

y pa' que yo ¡justo ahora!

estas palabras le llore.



"Amor impropio"





La que visa una estocada

la que nunca no calló

la que piensa lo que vos

la que al cómo da su cada.

Ese amortiguo: la almohada.

Inexorable al quebranto

y al éxtasis con su encanto.

Lecho fiel de los dilemas

cuya funda, sin problemas,

le cambiamos cada tanto.





"Trapisondas al sol"



La belleza es del viento

y a la cuerda va la ropa

el automático copa

con su programa violento

dándole enjabonamiento

a un zoquete guarda teca.

Y se lustra, la que peca

esa brisa tan humana

¿que se esfuma? (¡no, manzana!)

pero al zoquete lo seca.



"Cristal"



Que la vida es ilusión

lo dice alguien sin hambre

a Juanito ese calambre

le llega hasta el esternón.

La real contemplación

es sutil, no lo alimenta,

no lo abriga y lo reinventa

lo usa para vivir

necesita su existir

para pagarse la cuenta.